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29
Dic

 

Hemorroides

Se las conoce popularmente con el nombre de Almorranas.

Son varices o inflamaciones de las venas situadas superficialmente en el conducto anal, localizadas en la pared lateral derecha, en la pared lateral izquierda y la zona media posterior.

Hay quien considera que no se trata de una enfermedad como tal, ya que todo adulto tiene Hemorroides, pero si aumentan mucho de tamaño o se deslizan hacia el exterior del ano, producen picor, dolor, escozor o sangrado… o sea síntomas lo suficientemente molestos como para que quién los padece se sienta enfermo.

Es la causa más frecuente de sangrado y molestias rectales.

Se estima que más de un 50% de la población en algún momento de su vida sufre este problema.

Pueden ser externas o internas.

Las Externas son visibles en el exterior del ano y permanecen siempre prolapsadas.

Las Internas pueden aparecer fuera en el esfuerzo de la defecación, o pueden permanecer siempre dentro del recto y se diagnostican por palpación al hacer un tacto rectal.

Hay varios grados de clasificación anatómica de la Hemorroides, que es de interés y conocimiento clínico, y no viene al caso enumerarlos en este artículo de divulgación.

Causas

El ser humano es el único mamífero que desarrolla Hemorroides debido a nuestra capacidad de caminar erguidos. Por esta razón hay más presión sanguínea hacia la zona rectal, y las venas se dilatan. Es por ello, en posición horizontal suelen mejorar los síntomas.

En cuanto a las Causas pueden ser:

Hereditarias.

Se acepta que existe un factor genético que influye en la aparición de las Hemorroides.

Embarazo.

Aparecen y dan más síntomas cuanto más avanzado está el embarazo, por la presión que ejerce el feto sobre la zona y por el cambio hormonal.

Sedentarismo.

Está demostrado que la falta de ejercicio favorece el estreñimiento y este es un factor de riesgo de Hemorroides.

Diarrea.

La diarrea va a dar lugar a una irritación de las mismas.

Ocupación o trabajo

Que implican estar en pie o sentado durante mucho tiempo seguido.

Obesidad.

Por aumento de la presión abdominal sobre el suelo pélvico.

Cirrosis hepática.

Por hipertensión de la vena porta.

Factores alimenticios.

Por dietas pobres en fibra que provocan estreñimiento.

Medicamentos.

Abuso de laxantes o consumo de algunos medicamentos que tienen efecto astringente.

Síntomas de las Hemorroides.

Los síntomas más frecuentes de las Hemorroides van a ser los siguientes:

Sensación contínua de ardor en el recto.

Picor anal persistente de diversos grados.

Estorbo y molestias contínuas en el recto.

Humedad anal constante.

Escozor anal o rectal.

Suele haber siempre dolor de mayor o menor intensidad, que puede ser continuo, aunque aparece sobre todo durante la defecación o al estar el paciente sentado.

Hay un sangrado de Sangre roja que puede ser de distinta cantidad: o que apenas mancha el papel higiénico al limpiarse el sujeto tras la defecación, o mancha las heces, o es un chorro de sangre que incluso mancha el inodoro. Aunque en general suele tratarse de un sangrado relativamente pequeño.

Sin embargo si el sangrado es de mayor importancia y repetido, se debe consultar al médico porque existen otros procesos que producen sangrado  por el ano tales como son las fisuras anales, la rectitis, los pólipos, las  fístulas, los carcinomas ano-rectales, una colitis ulcerosa, etc, y hay que realizar el diagnóstico correcto de la causa del sangrado.

Aunque las Hemorroides sangran en pequeñas cantidades, si es de manera repetida y continuada en el tiempo, se puede llegar a producir una anemia ferropénica.

Con frecuencia se forma dentro una trombosis, y la hemorroide se ponen muy duras al tacto y de color oscuro y son mucho mas dolorosas.

En el caso de que  la sangre sea de color oscuro y maloliente, aunque el paciente tenga  Hemorroides, el sangrado no es de ese origen sino de tramos digestivos más altos como son el estómago o el intestino.

Diagnóstico de Hemorroides

Se realiza mediante un examen clínico de ano y de recto.

Las Hemorroides Externas se observan a simple vista, las Hemorroides Internas se diagnostican mediante un tacto rectal.

A simple vista también se puede diagnosticar si, en lugar de Hemorroides, lo que existe es una fisura anal, un prolapso rectal, unas ulceraciones sospechosas de neoplasia, o algún condiloma.

Ante la duda y sobre todo en el caso de las Hemorroides Internas, el diagnóstico definitivo se puede obtener mediante la realización de una Rectoscopia.

 

El Tema:  Hemorroides. Almorranas. Causas,  ha sido revisado, elaborado y resumido por la Dr María Julia Romero Martín,  Especialista en Medicina Interna y Neurología,  Colegiada  Nº 49/556,  para publicar en:     www.tumedicoaltelefono.es

 

 

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