jul 23

Culpa

Culpa

La Culpa es el sentimiento que nos hace conscientes de que hemos hecho algo mal y que nos facilita el intento de repararlo. Puede ser la base para hacer un cambio positivo en las actitudes y sentimientos personales.

En ocasiones nos sentimos culpables sin razón o nos sentimos culpables cuando no hacemos lo que nos hemos propuesto o cuando transgredimos una norma que hemos interiorizado como válida.

El sentimiento de Culpa es considerado como una emoción negativa que a nadie le gusta experimentar, pero que es necesaria para la adaptación a nuestro entorno.

En realidad la dificultad surge cuando la Culpa nos hace sentir indignos porque entonces no permite la corrección, sino que la única salida que vemos es el castigo. En estos casos el sujeto se siente mal y además se castiga atrapándose en una espiral de Culpa y castigo que no deja salidas.

Existen personas que confunden la Culpa con la verguüenza lo que aumenta su malestar emocional, porque ambos sentimientos se retroalimentan entre sí. La Culpa es el dolor por el daño causado, la vergüenza la sentimos ante la posibilidad de ser juzgados con poca indulgencia por los demás.

Elementos de la Culpa111

Para entender la Culpa hay que conocer los elementos que la componen:

Acto casual, real o imaginario.

Percepción negativa del acto por parte del sujeto y mala conciencia.

Emoción negativa derivada de la Culpa o remordimiento.

Por otra parte existen dos sentimientos de culpabilidad:

Culpabilidad sana que se manifiesta como consecuencia de un perjuicio real que le hemos causado a alguien. Su utilidad reside en que nos ayuda a respetar las normas, a repararla en la posible y a aprender a no perjudicar a los demás.

Culpabilidad mórbida. Cuando no ha existido una falta objetiva que justifique ese sentimiento. Este tipo de culpabilidad es destructiva y no nos ayuda a adaptarnos al medio.

Cuando aparece la Culpa puede ser el momento de revisar las normas que tenemos interiorizadas como buenas y, en ocasiones, incluso puede impulsarnos a ampliar nuestros límites.

Para liberarnos de la Culpa, o bien ampliamos nuestros límites, o no volvemos a traspasarlos cumpliendo nuestras normas morales.

Con la Culpa puede aparecer el miedo al rechazo junto a otros malos sentimientos, como el rencor y la ira. Si actuamos de acuerdo con el miedo, el rencor o la ira, volveremos a sentirnos culpables y no podremos salir de ese círculo.

A veces preferimos sentirnos culpables a cambiar nuestro patrón de comportamiento, pero de esta forma también nos sentimos rígidos, pesados y sin ligereza para poder actuar de otra manera. Nadie nos obliga a comportarnos así y hay que atreverse a cambiar asumiendo la responsabilidad de las propias acciones.

Por otra parte, no olvidemos que crear sentimientos de Culpa ha sido una manera de ejercer control y represión sobre la población desde tiempos remotos, tanto por religiones como por gobiernos o por cualquier manifestación de poder.

Cuando, a raíz de estereotipos impuestos, uno se ve según le valoran los demás y no cumple las expectativas de los otros, se autocastiga sintiéndose culpable. La Culpa en sentido negativo nos hace sentir pequeños e indignos. En cambio, si nos sentimos responsables, nos podemos liberar de ella, asumir y aceptar la responsabilidad que nos concierne, lo que nos permite corregir errores y sentirnos bien con nosotros mismos.

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