jun 22

Diabetes. Tratamiento con Insulina

Diabetes

Tratamiento con Insulina

El tratamiento con insulina puede realizarse de forma transitoria o temporal, o de forma definitiva.

Insulinización Transitoria

Se puede hacer en los siguientes casos:

Si hay contraindicación específica de los fármacos hipoglucemiantes orales.

En el embarazo y lactancia.

Cuando se diagnostica por primera vez una Diabetes y las cifras iniciales son superiores a 300 mg/dl de glucosa.

Si existe una descompensación aguda imprevisible en pacientes tratados con fármacos orales.

Cuando se presume que puede haber una descompensación de la enfermedad como en los casos en que el paciente va a someterse a cirugía, a tratamiento con corticoides, etc.

Insulinización Permanente

En un paciente con Diabetes tipo II en tratamiento con fármacos orales está indicado iniciar el tratamiento con insulina de forma permanente en los siguientes casos:

Cuando hay un fracaso de los fármacos orales a pesar de utilizar triple terapia (tres medicamentos distintos) y dosis máximas.

En descompensaciones agudas de repetición por acidosis o complicación hiperosmolar.

Cuando hay enfermedades intermitentes (podría ser una insulinización transitoria), así como en el embarazo.

Si existe pérdida de peso del paciente no explicable por la dieta hipocalórica.

Si hay cetonuria intensa.images

Cuando se inicia el tratamiento con Insulina, el paciente debe mantener el tratamiento con Metformina en el caso de que la estuviera tomando

Los tipos de Insulina existentes en el mercado son: Rápida, Basal o Mezclas, y estas a su vez pueden ser Humanas o Análogos.

Se utiliza en cada paciente la que sea más adecuada en función de las características de su Diabetes pero generalmente se utilizan insulinas lentas o mezcla.

El tratamiento se inicia con dosis bajas de insulina, que posteriormente se van modificando y ajustando a las cifras de glucemia.

Antes de modificar la dosis de insulina se debe comprobar que la variación de la glucosa no es debida a alteraciones de dieta, ejercicio u otros factores.

Antes de aumentar la cantidad de insulina se debe comprobar en análisis sucesivos que existe una tendencia al alza en las cifras de glucosa. En ningún caso sirve una sola determinación aislada.

Los cambios deben ser lentos salvo excepción.

Iniciar el ajuste tratando de elevar primero la glucosa en ayunas y después las restantes.

En ocasiones para hacer el ajuste, además de subir la insulina lenta, se puede introducir inyecciones adicionales de insulina rápida.

Los pacientes con síntoma de pérdida de peso o cetonuria deben insulinizarse desde que estos problemas se detectan.

Los controles de HbAic se recomiendan cada tres meses hasta que se alcanza el objetivo propuesto (menos de 7%). Después es suficiente el control cada seis meses.

Se pueden combinar con insulina, además de la metformina, fármacos antidiabéticos como sulfonilureas, poliglitazonas, inhibidores de la DPP-4 y análogos de la GLP-1, dependiendo de las características de los pacientes.

Los análogos de insulina de acción prolongada y de la insulina glargina se pueden administrar una vez al día.

Los análogos de insulina de acción prolongada tienen menos riesgo de producir hipoglucemias que la insulina NPH.

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