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15
Ago

Disnea

Síntomas de Disnea

La Disnea en realidad es un síntoma en sí misma, pero sus características dependen de la enfermedad que la produce.

Cuando es debida a broncoespasmo, se puede acompañar de pitidos o sibilancias al respirar.

Si se debe a problemas sanguíneos, se acompaña de anemia.

Si es por cáncer o metástasis pulmonares, el paciente suele presentar, además de la Disnea, dificultad creciente al respirar, tos crónica, dolor al respirar o en reposo, o sangre en el esputo.

Cuando es debida a un colapso pulmonar, hay además dolor intenso y un neumotórax.

Si se debe a enfisema o pérdida de elasticidad de los alvéolos pulmonares, hay sobre todo dificultad para expulsar el aire que ha entrado en los pulmones, lo que dificulta la entrada de aire nuevo.

Producida por obstrucción en la tráquea debida a algún cuerpo extraño, aparece una falta de aire intensa con asfixia que puede llevar a la muerte. Es un cuadro agudo muy grave.

Si es debida a enfermedades cardiacas, suele estar acompañada de dolor en el pecho o de Disnea paroxística nocturna.

Diagnóstico de la Disnea994b86cb96e249200a1f48ce88c00445_article

Se realiza mediante la historia clínica del paciente, averiguando desde cuando se produce, posibles causas, enfermedades previas y síntomas acompañantes.

La exploración incluirá peso, tensión arterial, inspección y palpación de cuello y tórax, auscultación cardiaca y pulmonar y exploración abdominal.

Para completar el estudio se precisa llevar a cabo pruebas complementarias tales como: radiografía de tórax, electrocardiograma, espirometría, pulsioximetría, analítica de sangre y, dependiendo de la enfermedad que padezca el paciente o que se sospeche que pueda padecer, se realizará: ecocardiograma, TAC torácico, eco-doppler, prueba de esfuerzo, ganmagrafía pulmonar, laringoscopia, etc.

Posible Gravedad de la Disnea

Un pequeño grado de dificultad para respirar puede ser normal y no tiene que ser motivo de preocupación, por ejemplo cuando hay una congestión nasal importante o se hace un ejercicio físico intenso para el que no se está preparado.

Si no hay explicación a una Disnea que comienza, o aparece, o se agrava, en una persona que padece una enfermedad respiratoria o cardiaca, es en estos casos cuando hay que consultar al médico.

Para establecer el grado de gravedad de la Disnea se ha de valorar:

La analítica de sangre, en especial la gasometría.

Si el paciente no puede o tiene dificultades para toser o para hablar.

Si presenta o no molestias o dolor en el pecho.

Cómo es la auscultación pulmonar.

Si hay o no fiebre, o sibilancias, o pitidos respiratorios.

Si se sospecha ahogamiento por cuerpo extraño.

Tratamiento de la Disnea

Se adoptan una serie de medidas generales tales como:

Mantener al paciente en una postura cómoda sentado o con elevación del tórax.

Oxigenoterapia inmediata con mascarilla.

Control de saturación de oxígeno mediante pulsiosimetría.

Canalizar suero en vía venosa.

Aparte de las medidas generales e inmediatas, una vez se ha realizado el diagnóstico, se hace un tratamiento de la causa que produce la Disnea.

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El Tema:  Disnea. Diagnóstico y Tratamiento,  ha sido revisado, elaborado y resumido por la Dra María Julia Romero Martín,  Especialista en Medicina Interna,  Colegiada  Nº  49/556,  para publicar en:   www.tumedicoaltelefono.es

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