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08
May

Endocarditis Bacteriana

Tratamiento de la Endocarditis Bacteriana

El tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad y de la situación clínica del paciente. En general las actuaciones son:

Se han de tomar Antibióticos durante un tiempo prolongado. En ocasiones, si el proceso reviste gravedad considerable, se necesita hospitalizar al paciente para que los antibióticos pueden ser  administrados por vía endovenosa.

Modificación del estilo de vida con el fin de evitar los factores de riesgo que pueda tener el paciente

En los casos de enfermos en los que sus válvulas cardiacas están dañadas, posiblemente hay que someterlos a tratamiento quirúrgico para cambiarlas e implantar la prótesis que sea más adecuada en cada caso.

Prevención de la Endocarditis Bacteriana

La prevención de esta enfermedad debe ir dirigida hacia los siguientes objetivos:

Eliminar posibles gérmenes patógenos del ambiente.

Evitar diseminación de microorganismos que puedan contagiar de persona a persona.

Actualmente se recomienda profilaxis con antibióticos en los siguientes casos:

Si el paciente tiene que ser sometido posteriormente a algún procedimiento quirúrgico, como una extracción dental, etc.

Si ya tiene implantadas alguna o algunas Válvulas cardiacas protésicas.

Si el paciente cuenta con antecedentes de Endocarditis.slide-1-728

Si padece alguna enfermedad cardiaca congénita.

Si ha sido sometido previamente a trasplante cardiaco.

Pronóstico de la Endocarditis Bacteriana

El pronóstico de los pacientes que sufren esta enfermedad es bueno, si se realiza un tratamiento precoz y no existen complicaciones.

Complicaciones Posibles

Se ha de contar con que en estos pacientes pueden aparecer las siguientes complicaciones:

Una Insuficiencia cardiaca grave, si no se ha  iniciado pronto el tratamiento de la Endocarditis.

Arritmias o alteraciones graves del ritmo cardíaco

Lesiones graves de válvulas cardiacas.

Embolismos bacterianos a diversos niveles orgánicos tales como en cerebro, pulmón, riñón, abdomen, etc. ocasionando a su vez infecciones en estos órganos.

Absceso cerebral, pulmonar, renal, etc,  a consecuencia de los embolismos mencionados o por una sepsis.

Glomerulonefritis.   Ictericia.

Endocarditis NO Infecciosa

Las Endocarditis de causa no infecciosa son muy poco frecuentes.

Pueden ser:

Endocarditis Trombótica, no bacteriana.

Endocarditis de  Libman Sacks.

Consiste en una degeneración fibrinoide y posterior fibrosis de las válvulas.

Aparece a menudo en pacientes con Lupus Eritematoso sistémico, con Síndrome Antifosfolípido o con Adenocarcinoma Mucinoso.

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