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23
Nov

Enfermedad de Huntington

Seguridad del paciente con Enfermedad de Huntington en el hogar

Dependiendo de la fase de la enfermedad, los peligros para el paciente serán diferentes y por tanto serán diferentes las medidas de seguridad a tomar.

Nos encontramos con un paciente en quién las primeras manfestaciones de la enfermedad, le permiten hacer una vida practicamente normal,  pacientes en en fases finales totalmente inválidos y pacientes en todas las fases intermedias de menor a mayor gravedad,  imaginables

Principalmente hemos de considerar las actividades de la vida diaria del paciente, para facilitarle su ejecución. Se enumeran algunas de ellas:

– El baño

Instalar agarraderas en la ducha para que sea autónomo en su aseo durante el mayor tiempo posible.

Poner banco en el interior de la ducha  para que realice comodamente sentado  su aseo personal.

El brazo de ducha ha de ser flexible y manejable.

Colocar agarraderas a los lados del inodoro y del lavabo. para que pueda sujetarse y evitar caidas mientras los utiliza

El suelo ha de ser antideslizante aunque esté mojado.banio3

– Cocina

Mantener fuera del alcance del enfermo el fuego, productos tóxicos y peligrosos.

Tener detector de escape de gas y dispositivos de alarma.

Colocar los utensilios que necesite a un nivel accesible.

Contar con extintor de incendios en casa.

Dispositivos en los grifos para cortar el agua de forma automática.

– Suelos

Que no existan desniveles.    Que no resbalen.

Si hay moquetas, que no sean demasiado mullidas.

Mejor no tener alfombras. Si las hay, fijar las esquinas para que no puedan levantarse.

– Muebles

Las habitaciones deben tener los muebles mínimos indispensables, a ser posible dejar el máximo espacio libre.

– Escaleras

Con pasamanos, a ser posible de madera, siempre que no se puedan evitar ya que no son seguras para este tipo de pacientes.

Las paredes pueden servir de soporte para caminar.

Tratamiento farmacológico

No existe tratamiento que cure la enfermedad. Solamente se pueden tratar los síntomas.

Para los trastornos motores se utilizan, según los casos:

Tiaprida.  Tetrabenazina.  Fenotiacina.   Haloperidol.  Amantadina.   Reserpina.

Para los trastornos psíquicos se utilizan:

Antidepresivos.  Sedantes.  Antisicóticos.   Neurolépticos.

Para la rigidez, espasticidad e hipertonias se ha utilizado, con toxina botulínica:

En mioclonias, Valproato.

La irritabilidad con ISRS,  Carbamazepina.

Para trastornos obsesivo-compulsivos, ISRS,  Clomipramida.

Existen varias vias de investigación farmacológica abiertas para el tratamiento de la EH basadas en los fármacos siguientes:

Antagonistas de receptores glutamínicos.

Minocidina (inhibe las caspasas).   Threalosa.

Coenzima Q.   Antioxidantes.  Fenilbutirato.   Terapia genética.

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