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25
Mar

Hemorragia Subaracnoidea

Causas de Hemorragia Subaracnoidea

Como ya se comentaba en una anterior publicación, la causa más frecuente de una Hemorragia Subaracniodea es la rotura espontánea de aneurismas intracraneales, pero existen otras causas, tales como:

Malformaciones congénitas arteriovenosas.

Hemorragia producidas por algún  tumor intracraneal.

Aneurismas micóticos o formados por infección por hongos.

Extensión de un sangrado intraparenquimatoso.

Por abuso de drogas. La mas conocida es en el caso de abuso de cocaína.

En pacientes que tengan alteraciones de la coagulación.

Vasculitis del Sistema Nervioso Central.

Aneurismas y malformaciones arteriovenosas de la médula espinal.hemorragia_subaracnoidea_TA

Disección de  arterias intracraneales.

Sin causa conocida. No se conoce la causa de alrededor de un 10% de las hemorragias subaracnoideas. En estos casos el paciente suele tener buen pronóstico y buena evolución.

Cuadro Clínico de la Hemorragia Subaracnoidea

Los síntomas aparecen de forma brusca en una persona que no presentaba alteraciones neurológicas previas.

Es  frecuente comprobar que se inician tras una actividad física intensa.

Los síntomas que aparecen con más frecuencia son:

Cefalea, en un 74-80% de los pacientes.

Náuseas y vómitos, en un 70-80%.

Alteraciones de la conciencia, 60-70%.

Pérdida transitoria de conocimiento, 50%.

Rigidez de nuca, 40-50%.

El dolor de cabeza o cefalea es de inicio brusco y muy intenso.

Se acompaña casi siempre de náuseas y vómitos y a veces de fotofobia, que es una gran molestia producida por la luz.

Puede tener cualquier localización en el cráneo o ser generalizada.

En algunos casos la cefalea es leve.

También pueden presentar los pacientes:

Vértigo.

Parálisis de extremidades.

Diplopias o visión doble.

Defectos del campo visual.

Convulsiones.

Otra focalidad neurológica.

Pérdida de conocimiento.

Obnubilación o coma. Rigidez de nuca

Taquicardia.

Hipertensión sanguínea o Hipotensión.

Parálisis de pares craneales.

Parece que casi un 50% de los pacientes  presentan algún síntoma días o semanas antes del sangrado mayor.

Estos síntomas pueden ser de dos tipos:

  1. Secundarios a una pequeña pérdida de sangre del aneurisma. Se presenta el paciente con cefalea brusca, a veces con náuseas y vómitos, lúcido, sin otros síntomas. El TAC es normal. Solo se diagnostica si se realiza una punción lumbar.
  2. Secundarios al crecimiento del aneurisma, que se comporta como un proceso expansivo intracraneal. La importancia del diagnóstico en estos casos es que se podría tratar a un paciente que aún no tiene ninguna afectación neurológica.

 

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