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Hepatitis B. Tratamiento. Prevención

Hepatitis B

Tratamiento de la Hepatitis B

   Para la Hepatitis B aguda no hay un tratamiento específico.

El tratamiento antiviral se necesita en pocos casos, únicamente se utiliza en pacientes inmunodeprimidos o cuando la enfermedad tiene un curso muy agresivo.

Sí se precisa tratamiento sintomático, en cuanto a dieta y reposo relativo, en la fase aguda de la enfermedad.

     El tratamiento de la infección crónica activa precisa del uso de antivirales para reducir al mínimo el riesgo de complicaciones importantes como son la cirrosis y el cáncer de hígado.

En la fase aguda se han de tomar una serie de medidas generales como:

 Aunque ya no se recomienda el reposo absoluto, es muy importante no realizar esfuerzos físicos y evitar situaciones de estrés siempre que sea posible.

 No tomar bebidas alcohólicas, ni siquiera de baja graduación.

Evitar en la dieta grasas animales, carnes rojas, fritos y alimentos muy condimentados. hacer una dieta completa pero saludable

Se recomienda comer pocas cantidades y, sobre todo tomar frutas y glúcidos.

     En la actualidad existen una serie de medicamentos autorizados para el tratamiento de la Hepatitis B crónica:

Son los siguientes.

-Antivirales (lamivudina, adenovir, tenofovir, telbivudine, o entecavir).

-Moduladores del sistema inmunitario (Interferón alfa 2 a y el interferón pegilado alfa 2a15). El primero se inyecta tres veces por semana, el segundo, una vez a la semana, durante unos 4 meses.

     Los antivirales suelen tomarse una vez al día durante un año, en las dosis que el médico recomiende. Hay algunos de estos retrovirales que también son activos frente al VIH.

      Siempre se eligen aquel o aquellos de los fármacos antivirales que convengan más al paciente, según las características de éste y teniendo siempre en cuenta los efectos secundarios y el grado de toxicidad que pueden presentar estos medicamentos.

     Los lactantes de madres que tienen Hepatitis B, según el cuadro clínico que presenten y la carga viral que lleven, pueden ser tratados con la inmunoglobulina específica.

     Cuando se administra la vacuna en las primeras 12 horas del nacimiento de un bebé, el riesgo de contraer en el futuro una Hepatitis B disminuye un 95 %.

Continúa la investigación en esta línea de fármacos, para el tratamiento de la Hepatitis B y otras Hepatitis crónicas.

Pronóstico de la Hepatitis B

La Hepatitis B aguda generalmente desaparece después de 3-4 semanas de evolución y el hígado va a volver a la completa normalidad al cabo de unos 4-6 meses, en casi todos los pacientes infectados. Esa normalidad se detecta por la normalización de las transaminasas al realizar la bioquímica en una analítica de sangre.

Algunas personas van a desarrollar una Hepatitis B crónica. Supone menos del 5 % de los adultos infectados quienes la desarrollan.

La mayoría de los recién nacidos y alrededor del 50 % de los niños que se infectan desarrollan Hepatitis B crónica.

Las personas con Hepatitis B, aun cuando no tengan síntomas, son portadores y pueden transmitir la enfermedad.

La Hepatitis B crónica va a aumentar el riesgo de daño hepático, cirrosis, e incluso cáncer de hígado.

La Hepatitis B es mortal en aproximadamente un 1 % del total de los casos.

Prevención de la Hepatitis B

Los bebés deben recibir la vacunación contra la Hepatitis B según las pautas que se utilizan en la actualidad (3 dosis en el plazo de seis meses).

Las personas que se considera que están en riesgo, incluidos los trabajadores de la salud, o conviven con quienes padecen Hepatitis B, deban vacunarse.

Los bebés de madres infectadas deben ser vacunados durante las primeras 12 horas de vida.

  Solo se administra la vacuna a quienes no padecen la enfermedad.

Las medidas en el estilo de vida son muy importantes para evitar el contagio de una Hepatitis B. Una serie de pautas de prevención son las que se exponen a continuación:

Se debe usar preservativos durante las relaciones sexuales.

Se evitará compartir efectos personales tales como las maquinillas de afeitar, los cepillos de dientes, los cortaúñas, etc.

A personas adictas a drogas se les recomienda no compartir agujas ni canutos.

Se debe usar guantes para trabajar o manipular sangre o residuos de otra persona (personal sanitario).

Si se hacen piercing o tatuajes asegurarse de que se trata de un centro homologado y con los permisas sanitarios en regla y que los instrumentos a utilizar están adecuadamente tratados y desinfectados.

Igualmente, en podología u odontología, los instrumentos han de estar específicamente esterilizados antes de utilizar con todos los usuarios.

 

El Tema:  Hepatitis B. Tratamiento. Prevención,  ha sido revisado, elaborado y resumido por la Dra María Julia Romero Martín,  Especialista en Medicina Interna y Neurología,  Colegiada  Nº  49/556,  para publicar en:   www.tumedicoaltelefono.es

 

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