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08
Mar

Diagnóstico del Dolor Torácico

El diagnóstico del Dolor Torácico se debe realizar:

Mediante historia clínica en la que se debe incluir una amplia descripción de las características del dolor: duración, intensidad, localización, irradiaciones, qué lo provoca, con qué se alivia o se calma, si aumenta con los movimientos o el esfuerzo, etc.

– Mediante una exploración concienzuda y una valoración adecuada de los signos clínicos:

Si se presenta fiebre, este síntoma orienta a la existencia de infecciones, tales como neumonía o pericarditis o hacia infarto pulmonar.

Lesiones en piel con escozor, dolor y la presencia de vesículas, indican Herpes Zóster.

Si aparece un enfisema subcutáneo, indica que puede haber una perforación de esófago.

La opresión o el dolor precordial, orienta hacia una posible cardiopatía isquémica.

Si aparecen en la auscultación cardiaca:

Roce pericárdico, indica la posible presencia de una pericarditis.

Un Soplo sistólico puede significar que ha ocurrido un infarto de miocardio.

Un Soplo diastólico, puede deberse a la presencia de una disección de aorta.

Si la auscultación pulmonar está alterada induce a pensar que el origen del dolor torácico es precisamente la existencia de alguna enfermedad pulmonar.

Si se constata la ausencia de pulsos y alguna focalidad neurológica señalan a la existencia de una disección de aorta.

Una trombosis en las extremidades inferiores orientan hacia un embolismo pulmochest-painnar.

Si existen alteraciones en la exploración abdominal orientan hacia patología del abdomen como causa.

– Exploraciones complementarias.

Ante la presencia de un Dolor Torácico en un paciente, se ha de llevar a cabo un protocolo de diagnóstico de la causa, que incluye la realización de una serie de pruebas diagnósticas tales como:

Un Electrocardiograma que se ha de realizar a todos los pacientes.

Radiografía de tórax anteroposterior y lateral que así mismo se realiza a prácticamente todos ellos.

Analítica general  que debe incluir la determinación de los marcadores cardiacos, por si se tratara de un infarto de miocardio y Determinación de Dímero-D, si se sospecha la existencia de un embolismo pulmonar.

Se añade la determinación de una Gasometría  si existe la  sospecha de  patología pulmonar.

Otras pruebas a realizar según la sospecha diagnóstica son:

Ganmagrafía.  Ecocardiografía.

Tomografia axial computarizada o TAC,  Resonancia magnética…etc.

 Dolor Torácico. Actuación

La Actuación ante un paciente que presenta Dolor Torácico implica una primera valoración con la que se va a determinar el riesgo inmediato que corre el paciente, para posteriormente actuar en cada caso en correspondencia con el riesgo que se le supone.

Bajo riesgo

Se considera que un paciente padece una enfermedad etiquetada como leve y por tanto de bajo riesgo, cuando un primer estudio clínico indica que el Dolor Torácico no se debe a proceso grave alguno. En estos casos se le da el alta hospitalaria y  el paciente puede hacer el tratamiento que se le prescriba, en su domicilio.

Alto riesgo

Entre los pacientes que se consideran de riesgo alto, se hace una distinción en varios niveles de gravedad que a continuación se exponen:

Primer nivel.

Es necesario que el paciente se someta durante unas horas a observación en medio hospitalario en general. Porque no está claro el diagnóstico de la causa del Dolor del Tórax y es preciso comprobar como evoluciona y/o en ocasiones ampliar el estudio.

Segundo nivel.

En este nivel está indicada la  hospitalización del paciente. Porque la causa del dolor se ha comprobado que es una enfermedad  de tipo intermedio de riesgo, tal como una neumonía, una pericarditis, etc.

Tercer nivel.

A Los pacientes con Dolor Torácico en los que se considera que sufren una enfermedad grave, de alto riesgo, está indicado hospitalizarlos en una Unidad de Cuidados Intensivos, Estos pacientes necesitan que les sea aplicado el protocolo que sea adecuado a la gravedad de su enfermedad:

Generalmente se lleva a cabo una Monitorización continua del paciente que incluye Electrocardiograma continuo y constantes vitales.

Se les practica una vía para la administración de hidratación parenteral endovenosa y  de la medicación que irá incorporada al suero.

Administración de oxígeno en la cantidad que sea necesaria para cada paciente.

En las unidades de cuidados intensivos siempre está preparado un desfibrilador por si se presenta una parada cardíaca.

Se Iniciarán los  tratamientos adecuados correspondientes a la enfermedad que padece cada paciente en concreto.

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El Tema: Dolor Torácico. Actuación, ha sido revisado, elaborado y resumido por la Dra María Julia Romero Martín. Especialista en Medicina Interna, para publicar en:  www.tumedicoaltelfono.es

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Bibliografía:

Harrison. Principios de Medicina Interna. 16ª edición.

Manual de diagnóstico y terapéutica Médica del Hospital 12 de Octubre, 5ª edición.

 

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