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06
Dic

 

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Memoria

La Memoria es una función del cerebro que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar la información del pasado.

Algunas teorías​ afirman que surge como resultado de las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales. Sin embargo, aunque este fenómeno se ha estudiado por más de 30 años en animales, todavía no hay suficientes datos sobre su existencia en la corteza cerebral humana.

En términos prácticos, la Memoria (o, mejor, los recuerdos) es la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje. De ahí que los procesos de Memoria y de aprendizaje sean difíciles de estudiar por separado.

El cerebro humano de un individuo adulto estándar contiene unos 100 000 000 000 (cien mil millones) de neuronas y unos 100 billones de interconexiones (sinapsis) entre estas.​ Aunque a ciencia cierta se desconoce la capacidad de Memoria del cerebro, las estimaciones varían entre 1 y 10 terabytes.​ Según Carl Sagan, tenemos la capacidad de almacenar en nuestra mente información equivalente a la de 10 billones de páginas de enciclopedia.

Localización de la Memoria

No existe un único lugar físico para la Memoria en nuestro cerebro. Parece que está diseminada por distintas localizaciones especializadas.

    El hipocampo es una estructura del cerebro relacionada con la Memoria y aprendizaje.

    Mientras en algunas regiones del córtex temporal están almacenados los recuerdos de nuestra más tierna infancia.

    El significado de las palabras se guarda en la región central del hemisferio derecho.

    Los datos de aprendizaje en el córtex parieto-temporal.

    Los lóbulos frontales se dedican a organizar la percepción y el pensamiento.

    Muchos de nuestros automatismos están almacenados en el cerebelo.

Fases de Almacenamiento de Conocimientos

En el proceso de almacenamiento de los conocimientos en la Memoria es posible diferenciar las siguientes fases:

Codificación o registro: transformación de la información recibida en elementos reconocibles y manipulables mediante:

   Códigos auditivos verbales de palabras, números, o letras.

   Códigos visuales como letras, imágenes y figuras.

   Códigos táctiles, olfativos.

De toda la información sensorial que llega al cerebro se selecciona la que interesa y se interpreta de acuerdo a vivencias e ideas anteriores.

En esta operación influyen de manera decisiva la atención y concentración. Algunos obstáculos para la atención y la concentración son:

  Las distracciones externas como conversaciones, radio, televisión, ruidos, etc.

  Las distracciones internas como preocupaciones, indecisión, problemas personales, falta de interés, etc.

  Las distracciones fisiológicas como fatiga física, dieta, sueño, o enfermedades.

Almacenamiento: retención de la información con el fin de conservarla y recuperarla cuando sea necesario.

   Según dónde se guarden los datos permanecerán más o menos tiempo en la memoria, desde unos segundos, hasta toda la vida.

Recuperación, recordar o recolección: localización de la información almacenada.

   Esto es a lo que llamamos recordar, es decir, evocar y reconocer la información adquirida y almacenada en la Memoria.

Clasificación de la Memoria

Según los parámetros que se utilizan la Memoria se puede clasificar de maneras diversas

Memoria sensorial a la capacidad de registrar las sensaciones percibidas a través de los sentidos. Constituye la fase inicial del desarrollo del proceso de la atención. Esta Memoria tiene una gran capacidad para procesar gran cantidad de información a la vez. Aunque durante un tiempo muy breve.

Existe una serie de almacenes de información provenientes de los distintos sentidos que prolongan la duración de la estimulación. Esto facilita, generalmente, su procesamiento en la llamada Memoria operativa.

Los almacenes más estudiados han sido los de los sentidos de la vista y el oído:

   El almacén icónico se encarga de recibir la percepción visual. Se considera un depósito de gran capacidad en el cual la información almacenada es una representación de la realidad de carácter puramente físico.

   Esta estructura es capaz de mantener nueve elementos aproximadamente, por un intervalo de tiempo muy corto. Los elementos que finalmente se transferirán a la Memoria operativa serán aquellos a los que se preste atención.

   El almacén ecoico, por su parte, mantiene almacenados los estímulos auditivos hasta que el receptor haya recibido la suficiente información para poder procesarla definitivamente en la Memoria operativa

Según el alcance temporal, la Memoria se clasifica convencionalmente en:

  Memoria a corto plazo

  Memoria de plazo intermedio

  Memoria a largo plazo

La Memoria a corto plazo es el sistema donde el individuo maneja la información a partir de la cual está interactuando con el ambiente. Aunque esta información es más duradera que la almacenada en las Memorias sensoriales, está limitada a aproximadamente 7±2 elementos durante 30 segundos.

   Esta limitación de capacidad se pone de manifiesto en los efectos de primicia y ultimidad. Cuando a un grupo de personas se le presenta una lista de elementos para que sean memorizados, al cabo de un breve lapso recuerdan con mayor facilidad aquellos ítems que se presentaron al principio o los que se presentaron al final de la lista. Pero no los intermedios.

   La Memoria operativa o Memoria de trabajo está formada por varios subsistemas, a saber: un sistema supervisor (el ejecutivo central) y dos almacenes secundarios especializados en información verbal (el lazo articulatorio) y visual o espacial (la agenda visoespacial).

   El sistema neuronal ejecutivo central coordina los recursos del sistema y los distribuye por diferentes almacenes, denominados esclavos, según la función que se pretenda llevar a cabo. Se centra, por lo tanto, en tareas activas de control de los almacenes de información.

   El lazo articulatorio o bucle fonológico, por su parte, se encarga del almacenamiento y mantenimiento de información verbal hablada. El primer proceso hace que la información se pierda en un breve lapso. Mientras que el segundo (repetición) permite refrescar la información temporal. Además, es responsable de la transformación automática del lenguaje presentado de forma visual a su forma fonológica. Por lo que procesa la totalidad de la información verbal.

   La agenda visoespacial es el almacén del sistema que trabaja con elementos de carácter visual o espacial. Como el anterior, su tarea consiste en guardar este tipo de información. La capacidad de almacenamiento de elementos en la «agenda visoespacial» se ve afectada (como en el «lazo articulatorio») por la similitud de sus componentes.

 

El Tema: Memoria. Localización. Clasificación. Fases de la Memoria, ha sido revisado, elaborado y resumido por la Dra. María Julia Romero Martín, Especialista en Neurología y Medicina Interna, para publicar en: www.tumedicoaltelefono.es

 

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